La ternura de este pequeño llena la habitación de luz y nos recuerda que el amor de los hijos es la mayor fuerza para seguir adelante.
Hay veces que siento que ya no puedo más y al instante miro a mis hijos y me doy cuenta de que por ellos soy capaz de luchar contra todo y aunque caiga sé que por ellos me levanto más fuerte por que los amo!












